Son insectos de tonalidades marrones y ocasionalmente grisáceas, son imitadoras de las hojas secas y poseen el cuerpo mas corto y aplanado que otras especies, el cuello es largo y presenta unas ampliaciones picudas en las hembras y mas redondeadas y pequeñas en los machos, igualmente el tamaño de la hembra es muy superior al sexo opuesto, ellas suelen tener una longitud de 75-80mm mientras que los machos se quedan en los 50-60mm y su porte en general es mucho mas delicado.
Las patas son finas pero muy fuertes y sobre todo las dos anteriores son letales guadañas plegables provistas de fuertes y afilados apéndices dentados con los que da caza a sus presas. Tienen unas alas interiores que despliegan en los momentos de defensa para intimidar, estas presentan unas tonalidades diferentes de unas especies a otras pudiendo ser rojizas, anaranjadas o marrones, pero a demás de esto poseen un gran ocelo de colores más oscuros.
La mantis hoja seca, prefiere las zonas de abundante vegetación, será en estos lugares donde busque una rama o conjunto de hojas muertas donde poder esconderse y esperar a sus presas siempre colgando con la cabeza hacia abajo y casi nunca en posición digamos que incorporada para caminar normalmente por el suelo.
En las selvas donde se encuentran, las mantis hoja seca, viven a unas temperaturas comprendidas entre los 26-32 ºC y a unas altas humedades del 80-90%, tienen un especial cuidado con las lluvias copiosas típicas de estas zonas y se apresuran a beber, limpiarse y secarse las alas pues se les pudren con una excesiva humedad, prefieren zonas sombrías y son activas igualmente durante el día o la noche.
No se debe tener varios ejemplares juntos pues resulta imposible ya que son terriblemente caníbales. Es un animal fascinante es como tener un pequeño monstruo de alguna película, solo hace falta pensar que tipo de depredador seria si su tamaño fuera de tres metros de altura siendo tan voraz como son en la naturaleza.
Deroplatys desiccata es una especie de mantis bastante dócil. Pueden ser fácilmente 'espantadas' por una presa grande o la mano del dueño, haciéndolas correr frenéticamente o simular estar muertas. Durante este comportamiento, la mantis permanecerá inmovil en el suelo, con las patas dobladas o extendidas. No se mueven ni siquiera si las tocas, y a veces se levantan repentinamente y empiezan a huir corriendo. Cuando es adulta, también puede enseñar sus alas cuando está amenazada. A esto se le llama demostración deimática, y su propósito es ahuyentar depredadores. La mantis muestra sus alas frontales, que presentan una gran mancha blanca, y las alas traseras, que tienen rayas negras y blancas. Cuando levanta las alas repentinamente, los colores se vuelven visibles y pueden ahuyentar a depredadores como los pájaros. Durante la demostración deimática, la mantis también levantará sus patas delanteras para mostrar un área roja con rayas brillantes blancas y negras (patrón cebra).
